Rollizos, petisos, naranja pálido.
Revolotean en un eje imaginario
Cerca del suelo
Cerca de la tierra
Al comienzo del tiempo.
Al final de todo,
las luces se van y ellos quedan revoloteando
alrededor del Sol (sin luz)
Cayendo hacia ningún lado
en un rito sin fin,
sin meta.
El soplo del sol no las lastima
Pequeñas porciones de sal
que muestran la gracia de Dios
embebidas en la superficial belleza del Universo
y colocadas, amadas y alabadas.
Cruzan el vacío cambiando su rumbo
hasta que desaparecen...
y vuelven a ser creadas,
escupidas por un dios juguetón
que resplandece y hace brillar a sus criaturas volátiles.
Soplos que alimentan la negrura
y resaltan su presencia...
hasta que se van (como nosotros)
Para volver como burbujas
y recomenzar.
Santiago (30/01/07)
La parcialidad en el tiempo de las palabras que aquí se muestran se incendia en tu mente. Este titulo intenta ser una muestra de lo que siento y pienso sobre la poesia, sobre las palabras, sobre el agua que todo lo rellena y todo lo penetra, hasta el "carozo del ser". Si quieren comunicarse o brindar su aporte serán bienvenidos.
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